Tu dinero no pasa por nosotros
La cuenta se abre a tu nombre, con tus documentos y tus claves. El depósito lo haces tú, directamente al bróker, desde tu propia tarjeta o transferencia. Nosotros no lo tocamos, no lo custodiamos y no podemos sacarlo.
Lo único que recibe la conexión es permiso para abrir y cerrar operaciones. No para mover dinero. Puedes retirar o desconectar cuando quieras, sin avisarnos y sin pedirnos permiso.
Tres pasos y ya
está funcionando
Abres tu cuenta
En uno de los brókers regulados con los que trabajamos. Te decimos cuál y te mandamos la guía paso a paso. Se hace desde el móvil y tarda unos minutos.
Depositas tu capital
Directamente al bróker. El mínimo son 1.000 USD. El dinero aparece en tu cuenta, a tu nombre, y ahí se queda.
Conectas y listo
Se activa desde el panel del propio bróker, sin darnos tu contraseña. A partir de ahí las estrategias operan solas y tú ves cada operación en tiempo real desde la app.
Desde que nos escribes hasta que estás conectado suelen pasar menos de 24 horas, si el bróker aprueba la cuenta sin pedirte nada más.
Operamos más suave
de lo que podríamos
Las cuentas que ves en el track record las opera cada estrategia a su propio ritmo, y algunas van muy fuerte. Nosotros no replicamos ese ritmo en tu cuenta.
Tomamos las mismas entradas y las mismas salidas, pero con operaciones bastante más pequeñas. Una estrategia que en su cuenta original mueve diez, en la tuya mueve uno. Ganas menos de lo que ella gana, y también caes mucho menos de lo que ella cae.
Buscamos que ese conjunto rinda alrededor de un 10% al mes asumiendo caídas de entre el 10% y el 15% en los peores tramos. No es una promesa: es el objetivo con el que está calibrado el riesgo, y algunos meses no se cumplirá.
| Cómo se gestiona el riesgo | |
|---|---|
| Objetivo mensual con el que está calibrado | ~10% |
| Caída que consideramos aceptable | 10–15% |
| Posiciones que se mantienen esperando el retorno | Sí |
| Aumentar el tamaño para recuperar pérdidas | No |
La tercera línea es la que hay que entender bien, y por eso está escrita en vez de escondida.
Las posiciones no se cierran en pérdida enseguida
Cuando una operación va en contra, el sistema no la cierra de inmediato: la mantiene abierta esperando que el precio vuelva. Solo corta si la cosa se pone peor de lo que se ha visto nunca.
Eso tiene una cara buena y una mala, y las dos son importantes.
La buena es que casi todas las operaciones acaban cerrando en verde, porque se les da tiempo. Por eso el historial tiene tan pocos días en rojo.
La mala es que vas a ver tu cuenta en números rojos mientras esperas. Puedes abrir la aplicación un martes y encontrarte un 8% abajo con posiciones aún abiertas. Eso no significa que algo haya fallado: es cómo funciona. Pero si abrir la app y ver rojo te va a quitar el sueño, esto no es para ti, y prefiero decírtelo ahora.
Y la consecuencia seria: un sistema que espera el retorno funciona hasta que el precio no vuelve. Ese día existe, no sabemos cuándo, y será mucho peor que cualquier día del historial. Por eso repartimos entre varias estrategias y por eso replicamos con el tamaño reducido: no para que no pase, sino para que cuando pase no se lleve la cuenta.
Por qué varias estrategias
y no una sola
Cualquier estrategia, por buena que sea, tiene rachas malas. Va bien cuando el mercado se comporta como ella espera y se atasca cuando cambia. Si todo tu capital está en una, sus malas rachas son las tuyas enteras.
Lo que hacemos es repartir entre varias que fallan en momentos distintos. Cuando una se atasca, otra suele estar en su buen momento, y el conjunto se mueve mucho menos que cualquiera de ellas por separado.
Eso deja espacio libre. Si el conjunto se mueve menos, cabe trabajar un poco más sin salirse del límite que nos hemos puesto. Ese es el margen que aprovechamos, y es también el criterio con el que decidimos si una estrategia nueva entra: si se parece demasiado a las que ya están, no aporta y se queda fuera, por buenos que sean sus números.
La medida técnica de ese «parecerse» y las cifras del modelo están en la sección para socios e IBs.
Por qué cuidamos tanto las caídas
Perder y recuperar no cuestan lo mismo. Cuanto más hondo caes, más desproporcionado es lo que necesitas después solo para volver al punto de partida:
| Si pierdes un 10% | necesitas ganar 11,1% |
| Si pierdes un 20% | necesitas ganar 25,0% |
| Si pierdes un 30% | necesitas ganar 42,9% |
| Si pierdes un 50% | necesitas ganar 100% |
Por eso preferimos ganar algo menos y no tener que remontar nunca desde muy abajo.
Qué pasa en un mes malo
Va a pasar. No es una posibilidad remota: en un historial largo hay meses en rojo, y los nuestros están publicados uno por uno en el track record.
Cuando ocurre, te escribimos en menos de 48 horas contándote qué pasó, qué estrategia lo provocó y qué hemos cambiado. En los meses malos te escribimos más, no menos.
Y no cobramos. La comisión solo se aplica sobre ganancias nuevas, así que un mes en rojo no te cuesta nada y el siguiente tampoco, hasta que la cuenta recupere lo perdido. Ver cómo se calcula →
Lo que esto no es
No es un depósito garantizado
Esto no es un banco ni un plazo fijo. No hay rentabilidad asegurada ni capital protegido. Puedes perder dinero, y en el peor escenario puedes perderlo todo.
No te damos consejo financiero
No sabemos cuánto deberías invertir ni si esto encaja con tu situación. Esa decisión es tuya, y si tienes dudas conviene que la consultes con alguien que sí pueda asesorarte.
No es dinero que puedas necesitar pronto
Puedes retirar cuando quieras, pero si lo que conectas es dinero que vas a necesitar dentro de tres meses, cualquier mala racha te obligará a salir en el peor momento.
Track record
Los resultados reales de cada estrategia, operación por operación, con sus meses malos incluidos.
Qué te cuesta
Nada por entrar. Solo un porcentaje del beneficio, y únicamente cuando lo hay.
Solicitar acceso
Te escribimos por WhatsApp en menos de 24 horas con la guía para abrir la cuenta.